Día Mundial contra el cáncer: Desenmascarando mitos y previniendo el cáncer

logo cancerCon el tema “Desenmascaremos los mitos” se celebró el Día mundial contra el cáncer, el 4 de febrero del 2014 enfermedad que provocó la muerte de 8.2 millones de personas en 2012, siendo los más frecuentes el de mama, pulmón, hígado, estómago y colon, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El tema “desenmascaremos los mitos” está orientado a dar información real sobre esta enfermedad. Según la OMS, el cáncer es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células. Puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo. El tumor suele invadir el tejido circundante y puede provocar metástasis en puntos distantes del organismo.

Las cifras

Más del 60% de los casos de cáncer se concentran en África, Asia, América Central y del Sur. Esas regiones registran el 70% de las muertes a nivel global, principalmente por la falta de detección temprana de la enfermedad y el acceso a tratamientos.

De acuerdo a los datos de la OMS, los cánceres causados por infecciones de virus, como el Virus del Papiloma Humano (VPH) que provoca el cáncer cérvico uterino es el responsable de hasta un 20% de la muerte de mujeres de países de ingresos bajos y medios. En tanto el cáncer mamario, que se encuentra entre los principales tipos de cáncer, ha provocado 521.000 muertes el 2012.

Prevención de cáncer femenino

Las alarmantes cifras convocan de manera urgente a la población y sobre todo a las mujeres a hablar del tema y conocer los métodos de prevención del cáncer femenino. A continuación presentamos las formas más sencillas para detectar de forma temprana el cáncer de útero y de mama y como cuidarnos ante este mal:

1. Evitar exponerse a factores de riesgo

Muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes como el humo de tabaco. Además, un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.

2. Detección del Cáncer cervical

Una de las pruebas más conocidas a nivel mundial es el Papanicolaou, una prueba rápida y económica en la que el doctor o especialistas toma una muestra de células del cérvix o cuello del útero para enviarlas a un análisis de laboratorio. Esto permite la detección de cualquier lesión o anomalía.

Se recomienda que las mujeres, de vida sexual activa se realicen esta prueba cada 6 meses y a partir de los 25 años de edad.

3. Detección del cáncer de mama

Las mujeres deben realizarse exámenes periódicos a través de palpar la zona que rodea a las mamas con ayuda de las yemas de los dedos, esto ayuda a detectar la presencia de cualquier bulto o nódulo. En caso de hallar cualquier anormalidad en el seno, la mujer debe someterse a una mamografía (si es mayor a 45 años) o ecografía (si es menor a 40 años de edad).

4. Ejercicio y buena alimentación

Según las Naciones Unidas, el 30% de las muertes por cáncer se deben a cinco factores de riesgo conductuales y dietéticos en los que nosotras tenemos la última palabra: un índice de masa corporal elevado, una ingesta reducida de frutas y verduras, la falta de actividad física, el consumo de tabaco y el consumo de alcohol son factores que nosotros podemos controlar en nuestras vidas.

Todos estos factores forman parte de un estilo de vida saludable: si cuidamos nuestra alimentación procurando que sea saludable, equilibrada y reducida en la ingesta de alcohol, tendremos ya un buen camino recorrido. La dieta es mucho más importante de lo que creemos: cuida tu alimentación no sólo con fines estéticos, sino como medio para preservar tu salud.

El ejercicio físico debe ser una parte más de tu vida: no hagas de tu entrenamiento algo excepcional sino inclúyelo en tu rutina diaria. Cada una de nosotras, en la medida de nuestras posibilidades, debería incluir al menos 30 minutos diarios de actividad física. No tiene por qué ser una rutina de gimnasio: simplemente caminar a buen paso o subir las escaleras de casa nos puede ayudar a mejorar nuestra capacidad cardiovascular.

Vía: OMS