Mamá y emprendedora!

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madres emprendedorasAtender a una familia y, a la vez, desarrollar un negocio, es una dinámica cada vez más incorporada por las madres. No en vano el fenómeno mompreneur (mamá emprendedora) va en crecimiento: actualmente en países como Canadá, el número de mujeres en este esquema crece 7% anualmente.

Esas son cifras que maneja la oficina canadiense de apoyo a mujeres empresarias. En México, el número de emprendedoras suma alrededor de 16 millones, de acuerdo con estimaciones de los organizadores del evento Foro Pyme Mujer, que se realiza anualmente en el Distrito Federal.

El emprendimiento no es un tema de género

Ser emprendedor no es un tema de género, pero sí existen diferencias en la forma que hombre y mujer comienzan un negocio. Ellas suelen ver en esta actividad una opción para cubrir una necesidad, como pasar más tiempo con la familia o convertirse en «cabeza» del hogar. Ellos suelen emprender con una idea más precisa el de si el negocio es rentable a largo plazo y qué nicho de mercado cubrir, según señala María del Carmen Bernal, Directora del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección, del IPADE.

Las razones por las que conforman una empresa son diferentes, pero la presencia femenina en el desarrollo de negocios no pasa desapercibida. México ocupa el cuarto lugar de 20 países en América Latina y El Caribe por su impulso a la creación de micro, pequeñas y medianas empresas dirigidas por mujeres. México tiene una puntuación de 60.2 de 100 en el Índice del Entorno Empresarial para Emprendedoras, realizado por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este dato demuestra que la participación de mujeres en el universo emprendedor es importante, pero en su faceta como empresarias deben lidiar con una realidad: “la carga cultural que existe sobre el rol que necesita desempeñar la mujer, al formar una familia, le representa mayores retos al crear un negocio”, alerta la representante del IPADE.

Ranking emprendimientos de mujeres

Algunas características de una mamá emprendedora

Las mamás que crean un negocio tienen una gran fuerza de voluntad y la convicción de contribuir o asumir la manutención de la familia, reconoce Bernal. Es así, que Ileana Álvarez, directora regional del Centro Panamericano de Investigación e Innovación (CEPii) en el Bajío, perteneciente a la Universidad Panamericana (UP), nos dice que las mamás que deciden emprender un negocio deben considerar las siguientes tareas:

1. Buen ojo para las oportunidades económicas

Las mujeres que tienen un negocio suelen organizarse mejor porque deben enfocarse en varios roles. La manera de coordinar sus tiempos no es un problema para ellas. Sin embargo hay otra área en la que deben trabajar: mejorar la capacidad de identificar dónde están las oportunidades económicas más interesantes, y cómo dedicar más parte de su jornada a lo que en realidad es más rentable.

A veces, la mujer ve que el negocio le está dando para ciertos lujos, pero eso -quizá- no signifique que sea a largo plazo redituable. Necesitan también mayor entrenamiento en herramientas de control financiero, ejemplifica Álvarez.

2. Redes de apoyo

Para que las madres emprendedoras lleguen a un equilibrio familiar y laboral, deben aprender a pedir apoyo y armar alianzas con otras mujeres que las respalden en aspectos prácticos de la realización de su trabajo, o hasta con el cuidado de los hijos.

En Francia, grupos de empresarias han creado redes específicas para las mompreneur. En México, las redes de este tipo aún son escasas, pero existen casos como ‘We moms, We work’, que ofrece desde clases de mentoring (consejería) y bases de datos para contactar a otras mamás, hasta asesoría legal, entre otros servicios.

Ileana Álvarez reconoce que, si bien echar mano de la propia familia es una acción recurrente entre las mexicanas, ese concepto «está cada vez más en extinción». La recomendación es definir con qué otras mujeres trabajadoras te puedes aliar y comenzar a formar los nexos para recibir orientación en actividades tanto del negocio como de la casa. «Las redes informales de apoyo es un área con grandes oportunidades de crecimiento», refiere.

3. La tecnología como una aliada

Las emprendedoras en el país, dice la directora regional, aún no sacan todo el provecho a las herramientas tecnológicas, las Tic’s se pueden convertir en una buena aliada a la hora de solucionar una determinada situación de coyuntura mientras estás esperando a tu hijo de una clase o lo recoges en la escuela, y todo a través de un mensaje por celular. Es importante acercarse con especialistas para saber cómo explotar al máximo esos recursos.

4. Aprender a delegar

«La liberación femenina nos trajo toda la parte de participar en la sociedad, de ser productiva, de desarrollarnos, pero no hubo un descargo de otras actividades», apunta Álvarez. Es importante reconocer que si bien tenemos varias fortalezas, no podemos hacerlo todo solas. Aquí el reto de la mujer es que ponga en práctica el modelo de responsabilidad compartida y tomar conciencia sobre la importancia de recibir ayuda y descargar tareas en terceros, como la pareja.

Las mujeres tienen que hacer un alto en su día a día, y «no perderse en el ‘tengo que cumplir'». El problema es que no está acostumbrada a esta tarea, y opta por seguir con el rol de «malabarista», capaz de cumplir con todos los pendientes.

De acuerdo con el estudio ¿Mujeres empresarias, o empresarias femeninas?, realizado por la Universidad de Sevilla, en España, el estatus en el que viven las emprendedoras es ubicarse en empresas pequeñas y orientadas a giros tradicionalmente femeninos.

En la cultura mexicana prevalece la imagen de la mujer emprendedora que únicamente inicia negocios en temas relacionados con el trabajo doméstico, la cocina, la venta de cosméticos, entre otros. Existen, sin embargo, otras áreas en las que puede tener un importante ‘despegue’, como el desarrollo de software, negocio que se puede emprender desde el hogar sin mayor problema, puntualiza Álvarez.

La experiencia, el trabajo cotidiano de las mujeres ha demostrado las grandes fortalezas que tienen las madres para sacar adelante el hogar y también la intuición y responsabilidad para llevar adelante los negocios con un sentido de eficiencia. Si bien estas habilidades son en parte innatas y por otro lado exigencias de acuerdo al contexto social, es importante sembrar estas capacidades y valores en las niñas y jóvenes que en un futuro serán madres.

Vía: CNNexpansion.com